Es cierto que tiene muy mala pinta, aunque yo intento siempre darle una oportunidad a la vida. Si fuera mi planta, le haría una poda severa y sacaría esquejes con las partes que se ven más sanas; aunque hay que reconocer que, aunque rebrotara o agarraran los esquejes, en interior siempre crecería debilucha, pues al geranio le gusta vivir al exterior (protegiéndolo del frío en invierno) y con varias horas de sol.